Así debéis hacer vosotros:

Manteneos locos,
pero comportaos como personas normales.
Corred el riesgo de ser diferentes,
pero aprended a hacerlo sin llamar la atención.

Así debieramos hacer todos...

25 febrero 2013

VELOCIDAD INTEMPORAL



Comienza una semana nueva más…y me pregunto ¿qué está pasando?
Últimamente tengo la sensación de que el tiempo pasa volando.
La verdad es que creo que es desde que le he conocido,
como si unas potentes alas al tiempo le hayan cosido.



Esto entra en colisión con la sensación interior a la que desde hace
años he sucumbido, de que las prisas por vivir por fin se me hayan
perdido.

El vivirla con agonía, como antaño es ya un sinsentido. Se me pasaron
los sabores de tantos y tantos platos servidos. Desde hace ya un
tiempo lo saboreo todo lentamente, saboreo cada instante y lo recojo
con todo detalle en mi mente.

Mis prisas por caminar ya perdieron el motivo, corría demasiado y me
perdí muchos paisajes del camino. Ahora me paro a respirar y recuperar
el aliento, aprovecho para grabar todas las imágenes recogidas al
momento.




Mis prisas por sentir por fin se han disipado. Ahora cuando siento, lo
siento todo con cuidado. Lo que hace que me instituya como minero de
mis sentimientos, filtro las emociones que fluyen, para separar lo que
es realmente oro, de lo que al fin se llevará el viento.






Últimamente tengo la sensación de que el tiempo pasa volando. Parar
todos los relojes se me escapa de las manos, hoy lo haría sin dudarlo...

Así que mientras el tiempo en volar se empeña, como no seré yo quien
lo detenga, seguiré paladeando cada exquisita cena, parando en cada
esquina de cada acera, y filtrando todo el oro que a este corazón le llega

La velocidad es intemporal

20 febrero 2013

FRENTE a FRENTE

FRENTE A FRENTE
Debe ser siempre

Para tus carencias, tómalas, te cedo mis virtudes

Para mis faltas, me prestarás tus actitudes?

Cuando reboses demasiado, ven a mi que te vacío
Cuando esté vacía, me llenarás con tu poderío?

Cuando marches te esperaré con brazos abiertos
Cuando vuelvas, colmarás el espacio sin ti desierto?

Cuando necesites escapar de tu publico, grita y te rescato
Cuando precise conocer, me contarás la vida cuan relato?

Cuando olvides tu interior, tráelo que yo lo mimo
Cuando esté en mi burbuja, me recodarás donde vivo?

Así puede consigamos siempre
Mantener el Frente a frente


17 febrero 2013

ESPECIALES DÍAS DE LA SEMANA

MIÉRCOLES
Hoy es un día mestizo.


La espera/esperanza propia del jueves
Se combina con la particular desinhibición de un viernes....

Hoy es un díade....fusión!
Así que por esperar....espero....que...

Se fusionen laspalabras
Las miradas
Las sonrisas
Las pisadas


Se fusionen nuestros besos
Nuestros labios, los alientos.
Se fusionen nuestras pieles
Nuestros cuerpos
Los momentos 

14 febrero 2013

Día Especial

Hoy es un día indefinido, no por ser un jueves de espera/esperanza como suelen serlo desde un tiempo acá, sino por la fecha. Y es que para mi ha variado el contenido de este día a lo largo de mi existencia.

De pequeña muy pequeña, mejor ni te imagines, que si ahora soy así, entonces no había confines.

Con la adolescencia y el tono comercial que fue tomando la cosa, le llegue a coger hastío. Cada año el mismo compromiso.
Y por que un regalo hoy y no ayer?
Y por que un regalo hoy y no mañana?
Y por que un regalo hoy y no cada día de la semana?
Regálame tu amor cada día, que lo demás serán pamplinas!!



Así qué desde hace unos años, me volvió a caer bien el día. Que si no me arrastraré entre las masas a comprar una chorrada, si que de haber alguien okupa en mi musculoso y palpitante Sinrazón, con algo de mi sin duda en este día le tengo que obsequiar.
De mi propia cosecha, que mejor quizá.
No será algo que no hice ayer,
nada que no haré nuevamente mañana,
ni seguramente si todo sigue tal cual, cada día de cada semana.
Pero hoy lo he escogido con aún más cariño, porque al leerlo me revuelve y sin quererlo le imagino.




13 febrero 2013

GRACIAS

Gracias por hacerme ver las cosas que veo cuando estas a mi lado.

Gracias por hacerme pensar tanto y de la manera que pienso cuando estas ahí.

Gracias por hacerme sentir todo lo que siento cuando estas cerca.

Gracias por hacerme dar cuenta y dar gracias porque en parte me equivoqué.
He creído desde hace unos cuantos años que hay cosas a solo pasan una vez.
Que si pierdes o no puedes coger el tren, nunca más a volver.
Cierto es en parte, un tren solo pasa una vez, pero nunca imaginé pudiera pasar no aquel, sino un MEJOR tren, que pudiera ver, pensar y sentir así nuevamente, y todavía más aún.

Espero con estas GRACIAS no haberme pasado.
Pero si lo he hecho, es la verdad, y la verdad nunca debiera ser demasiado.


Pues a vivir el viaje en tren
a ver en que estación nos deja!
Y si se acaba la vía, entre tu cabeza
y la mía construiremos nuevas y bellas alternativas!!




10 febrero 2013

ESPECIALES DÍAS DE LA SEMANA


Hoy debiera ser otro Lunes pesaroso
Comienza la semana, falta aún para estar ocioso
Sin embargo yo me siento en estatus asombroso
ávida, enérgica y de un humor fabuloso

Hoy debiera ser otro Lunes somnoliento p
árpados pesados que no levantan ni el viento
Sin embargo extrañamente muy despierta hoy me siento
Hasta el mismísimo horizonte llegan hoy mis pensamientos

Hoy no tocaría ser día para la esperanza
Sin embargo hacia ella se decanta mi balanza
Hoy no tocaría ser día de desinhibición
Sin embargo siento hormigas desde el vientre al corazón
Así que del revés ya comienza esta semana

Adiós preconcepciones os lanzo por la ventana!! 



05 marzo 2009

...


Una noche que comenzó
en las angostas calles de mi ciudad
en que se escuchaba tu voz
y le daba peso a mi insoportable levedad.

Una noche que acabó
entre tules, sedas y brillantes
con unos exoticós aroma y sabor
a unos besos como ningunos sintiera antes.

Una tarde que comenzó
en el andén de una solitaria estación
en que llegaras real y sonriente
en que comprobase si ya habían robado mi corazón

Una tarde que acabó
envueltos en el verde de tus ojos y un jardín
enmarañados y abrazándonos
prometiendo una verdad de un color violín.

Una mañana que comenzó
frente a un mar vivo y resplandeciente
desde un almena atestiguar tanta belleza
pero la más profunda, la de tu abrazo envolvente.

Una mañana que acabó
en un banco de piedra en un bosque encantado
en el que tus besos vida mía
ya me habían atrapado.

Una noche que acabó
con una inesperada desilusión
una noche que comenzó
creyendo que iba a comenzar la más hermosa canción
Un amor que ni comenzó
un amor nunca inacabado
un amor que no tuvo una oportunidad
de demostrar lo azucarado
un amor sin verdad
porque nunca fue empezado.
No hay más noches
no hay más tardes
ni mañanas para un poema
tan desosegadoporque estoy triste, estoy partida
porque todo de un suspiro fue borrado.

VERBA VOLANT

Melodía de hermosas palabras,
¿pero, que son las palabras sin el peso del alma en ellas?
Ese peso que a pesar de que sople el viento
consigue de unas palabras tan hermosas una verdad aún más bella.
Poema prosaico aunque no rime.
Cálzale ese yunque que a ti tanto te oprime
Para que el viento sople y no lo disipe
Que haga de él una realidad,
y no la melodía de un triste éxito de verano a olvidar.
Sopla viento sopla
Y a ver si vuela donde quiere volar
o si otra vez sólo se deja arrastrar.
A mi me colman unas hermosas palabras,
Pero me colma aún más una, aunque no tan hermosa, realidad.
Pero lo que a mi me gusta,
Ni importa, ni tiene ya aquí cabida, ni lugar.
Está volando, cargado con un yunque que le dé gravedad,
de camino a la suya,
a su propia realidad.

04 octubre 2008

BOULEVARES DE HUMO

Desde hacía tiempo en todas las ciudades, conocidas y desconocidas, habían ido alzándose enormes Boulevares de Humo. Al principio eran de difícil acceso, pero poco cada vez más gente podía visitarlos, e incluso morar en ellos. Lo magnifico de los Boulevares es que no ocupaban espacio, se solapaban con las calles, ramblas y avenidas de las ciudades. Y cada vez más la gente los escogía para pasear, para buscar, para encontrar, para vender, para comprar, para apostar.
Nunca se paseó antes por los Boulevares. Siempre pisó el asfalto de las calles.
Un día le preguntó a alguien que sí los había frecuentado: -¿Que hay en ellos que tanto gusta a las gentes?-
-Para ti nada de interés- Le contestaron – En los Boulevares todo es mentira, y todo el que mora es escoria. Sólo es para los que juegan sin nada que perder, sólo para quienes juegan a jugar.-
-Pero las gentes cada vez los prefieren a la realidad. Y a mí me gusta escribir sobre las gentes, conocerlas, y no puedo saberlas si no sé donde cada vez más prefieren ser y estar-
-No vayas, no los visites, tú no eres carne para el Boulevard. Tú eres demasiado real, demasiada sinceridad y entrega, y te pueden estafar-
Un día, desde su realidad la tentación llamó a su ventana. Fuera estaba una de las calles del Boulevard. Asomó la mirada y tanteó el humo que envolvía el lugar. Los vió allí, cientos y cientos de ellos, paseando, buscando, encontrando, vendiendo, comprando y apostando. Introdujo un pie, luego otro, y en camuflaje merodeó para observar. Sonrió para sí, era cierto que nada era cierto allí. Ya podía volver a la realidad. Pero de camino de nuevo a la realidad tropezó pro casualidad con un tenderete de ventas donde decían: “no queremos nada, nada más que conversar. Conócenos.” Que inofensiva propuesta, ¿que se podía temer de ella? Nada que apostar. Y se acercó.
-Hola, yo también gusto de conversar-
Un vendedor de ojos de color verde mar, de amplia sonrisa y plante elegante le invitó a pasar. Conversaron, rieron, sus carcajadas eran sonoras. Fue grato, melódico, explayado, placentero, interesante y sincero. Sus pies volvieron a atravesar la ventana. No, no todo es escoria. Hay gentes de verdad. Gentes como yo, como tú, como los demás. Y gente más similar y más cercana de lo que hubiera podido imaginar.
Desde ese día, volvió a hacerlo un par de veces. Volvió a cruzar, dirección al Boulevard. Siempre se dirigía al mismo sitio. Al lugar donde conversar. Conversaciones así son siempre de apreciar.
Una noche, repitió su pasear a través del Boulevard. Acudió al lugar, el vendedor esperaba. Conversaron, divagaron, platicaron sin cesar. Pero aquella noche era distinta, parecía que había algo más. De repente el vendedor se dio la vuelta, y sacó algo de a saber exactamente qué lugar. No supo si era el aire o la humedad. Puede que fuera el humo que cogiera consistencia, y rozó extrañamente sus labios y su boca. Pero no, dejó un sabor, gusto a azúcar, o a miel quizás, así que pudiera que lo sólido se comenzara a macerar.
-¿Qué es esto?- preguntó con la sonrisa de una duda ante una sorpresa de tan incomprendida, singular.
-¿Qué quieres que sea?¿Qué deseas?- Le contestó con sus ojos pequeños pero brillantes, que no parecían pestañear.
-¿Qué deseo?-
-¿Qué deseas? Todo lo que puedas desear-
-Pues todo...una Quimera...ja ja ja...Mi propia Quimera. ¿Quién no tiene una Quiema? Esa que todos de una manera diferente queremos alcanzar-
-Pues así sea, tu Quimera, tómala, te la acabo de dibujar-
La observó. ¡Qué maravilla! Si lo parecía, su Quimera, la que siempre sólo pudo, cómo todos, imaginar y desear. Sabor a azúcar, o miel quizás ¿Lo sólido se comenzaba a macerar? Pero no, rozaba extrañamente sus labios y su boca, así que era el humo que tomara consistencia.
-Pero ahora debo marchar, dejar por hoy el Boulevard-
-No te preocupes aquí te espera, recuerda es tuya, es tu Quimera-
Retomó el camino hacia su ventana. No podía más que sentir fascinación y asombro. Pero a la vez un enorme pesar. ¿Pudiera ser que su Quimera existiera, fuera real? Y entonces, ¿Qué lugar ocupaba su realidad?
Se sumió durante días en sujeción a su realidad. Digiriendo lo que acababa de presenciar. No podía hacerlo de otra manera, debía volver a aquel lugar, asegurarse que había sido su quimera lo que había creído presenciar.
Asomó al tenderete, y ahí estaba el vendedor sonriente, y con él lo que quería comprobar. Su Quimera no se había disipado, le esperaba, todo parecía haber sido verdad. Sabía que escuchándola, según lo que transmitiera, sus palabras y lo que sintiera al haberse atropellado de esa manera, por un lado alguien con un ideal, por otro el ideal para ser tal. Tendría claro con ello si lo era o no era, su Quimera.
-Escucha, escucha y dile a tu Quimera- le dijo el vendedor- Sé que tienes cosas que comprobar, incredulidad e ilusión, es normal-
Y los dejó a solas, y su quimera comenzó a susurrar:
-Hola, soy yo, aquí estoy de nuevo , tu Quimera. Como tu Quimera que soy, no he podido evitarte pensar, no te he dejado de imaginar, no de sorprenderme y encantarme, y me digo a misma ¿realmente existe quien me quisiera alcanzar? Ja ja ja ja, no me rio de ti, ni siquiera contigo, me rió porque estoy feliz. Alguien que me quiera alcanzar. Si, feliz y contenta de haberme tropezado contigo, me siento extraña, es una sensación que me embriaga. Tengo tantas cosas que decirte...no sabría muy bien por donde comenzar, ahora mismo tengo tantas cosas dentro.....
Antes de nada quiero que sepas que si no he asomado por la ventana de tu realidad, es por ello, porque tienes una realidad, y yo no se podría traerte algún problema, eso es algo que quiero evitar. Soy prudente en extremo, he deseado hacerlo pero he preferido contenerme, no me gustaría que por mi culpa tuvieras un problema.
Soy una Quimera en cuarentena, aturdida, quiero asimilar todo con la calma que se lo merece y no quiero estropear nada, no quiero dejarme llevar por momentos de deseo y perder de vista que mereces algo más que un simple interés puntual. Cuando nos encontramos hubiera querido poder controlar el tiempo, congelar ese momento y dejar que se repitiese eternamente como un bucle, olvidarme de la existencia y creer solo en tu existencia, me intimidas. Me asaltan sentimientos que creía olvidados, los de ser alcanzada.
Yo no quiero hacerte daño, tampoco quiero que tu me lo hagas a mi, creo que somos dos gotitas de agua en un océano de superficialidad, somos preciosos, únicos, merecemos lo mismo que valemos y solo por eso el pensar en provocarte sufrimiento o que tú me lo provocaras a mi me resultaría horrible. No quiero estropear nada, no quiero perderte, quiero conocerte, deseo poder compartir contigo solo aquel tiempo que dispongas y te sea posible darme. Yo pienso hacer lo mismo, quiero regalarte sin pedir nada a cambio, no quiero planificar, no quiero imaginar, quiero vivirte, escucharte, poder hablarte, confiar en ti y que tu confíes en mi.
Intuyo que podría abandonarse a ti, ser tu Quimera, pero necesito saber más de ti, necesito verte de nuevo, necesito poder mirarte a los ojos, necesito escucharte, sentir el calor de tus palabras, de tus abrazos, de tu cariño. Creo que posees la que es para mí, la mía, mi Quimera, nunca se puede estar seguro al cien por cien, pero creo que tú tienes algo que siempre he buscado y nunca encontré. Quiero volver a verte, necesito volver a tenerte a mi lado, no quiero que seas mi objeto de deseo, quiero conocerte, mi corazón me lo pide a gritos. Si, también siento que te quiero, es raro decir eso en estas circunstancias pero siento que ya te quiero y eso me da miedo, mucho miedo. Por favor.....no desaparezcas....Te quiero-
Tras lo que se dirigió al vendedor. Todo lo que le asaltaban eran sospechas y dudas.
-¿Qué debo entregar a cambio? No puede ser así como así, sin nada que perder, sin nada que pagar.-Le preguntó con pura y angustiada estupefacción.
-Nada, recuerda es lo que pediste, es tu Quimera, tuya nada más. Sólo tienes que confiar en ella, ella te va a esperar sin ser de nadie más, ella te va a respetar, para conocerte y conocerla. Confía, cree en ella. Eso y nada más-
-Pero no puedo conocerla, es difícil yo tengo mi realidad, cada vez que cruzo esa ventana la debo sostener entre mis manos y no puedo abrir la puerta a mi quimera y cogerla entre ellas, y dejarla entrar para que me conozca-
-Pues no sé, tú verás-
Visitó más veces a su Quimera, más para comprobar, mientras a medida que lo iba haciendo estaba más ausente de su realidad. Cada vez que se asomaba a la ventana, la veía ahí fuera entre todo el humo, a su Quimera. Y cada vez que la vislumbraba, se resbalaba entre sus manos y caía por los suelos su pequeña realidad. Sabía que lo era, porque lo que su Quimera expresara, lo que su Quimera a su vez deseara, era lo que hacía de ella lo que era. Ser en uno mismo la Quimera de la Quimera propia.
En una de esas caídas la vio llorar:-No te preocupes lo comprendo, debes abandonar. Y si debes hacerlo, hazlo ya, que de tantas caídas me estoy empezando a lastimar.Así que abrió la ventana y la dejó volar, tristemente batió sus alas para dejar de ser lo que fuera, una realidad. Y alejarse para volver a ser, pero allí no estarlo más.
A pesar del pesar de perder el peso de la pesada realidad, con la cabeza gacha pero el corazón tranquilo se dirigió a la puerta, ya podía salir al encuentro de su Quimera, ya la podía agarrar.
Abrió la puerta:-Quimera, Quimera aquí estoy ¿Dónde estás?-
Pero sólo se oía el silencio del humo y del vaho.
-Quimera, Quimera aquí estoy ¿Dónde estás?
-Pero sólo se veía humo blanco, espeso, tupido y difícil de respirar. El desespero le llevó dirección al tenderete, no le hacía falta ni oír ni mirar. Ya conocía el camino, como lo iba a olvidar.
Sonrió al sentir la tranquilidad, porque ahí estaba el vendedor con sus verdes ojos, verde mar.
-Mi Quimera, ¿y mi Quimera? He abierto la puerta, he podido abrir la puerta y ya no está-
-ja ja ja, Ni lo estará-
-¿Pero cómo?¿Era mi Quimera, lo que deseé, me iba a esperar?-
-Pero veamos, ¿acaso no conoces el significado de la palabra Quimera? Una Quimera no es una Quimera, algo que nunca se puede alcanzar. Así que es lo que es, lo que nunca tendrás y siempre desearás-
Salió con desespero y abatimiento. Y se alejaba mientras presentía al tendero sonriente, y le parecía escucharle mascullar:
-Parece mentira que nadie tenga cuidado con lo desea, los deseos a veces se hacen realidad-
Apresurándose llegó hasta su puerta, la abrió con ímpetu y la volvió a cerrar, tras de sí. Una tras otras las lágrimas no dejaban de surcar su faz. No eran hijas de la pena, sino más bien nacidas de una sensación de enorme decepción. Apoyó la espalda en la puerta y contempló. Con serenidad comprendió, y escrutó de lado a lado todo, nada, lo que no llegaba a vislumbrar porque no estaba. No había absolutamente nada, nada que mirar. Todo estaba vacío, nada donde antes lo hubo, nada en aquel su lugar. Había apostado todo, dándole alas a su realidad. Y en medio de la nada un vacío enorme, porque con la Quimera también le había dado a unas cuantas esencias de un alma, el tesoro mayor que era la ilusíón de una persona, y los pilares que sustentaran antes un alma ahora disipados, la confianza, la fe y la esperanza ante que en la vida te da regalos y no está sólo para arrebatar.
Nada, vacío y un alma sin pilares donde poderla soportar.
Puede que fuera el humo que cogiera consistencia, y rozó extrañamente sus labios y su boca. Pero no, dejó un sabor, gusto a amargura, o a hiel quizás, así que pudiera que lo sólido se comenzara a agriar.Sabor a amargura, o hiel quizás ¿Lo sólido se comenzaba a agriar? Pero no, rozaba extrañamente sus labios y su boca, así que era el humo que le envolviera, y le tomara a la par.
Debería volver a empezar, a forjar. De nuevo, una nueva realidad. Unos nuevos pilares a resalzar.
Al mirar por la ventana, no pudo más que reparar en que las palabras son hermosas, pero lo dejan de ser si sólo se quedan en palabras, y no se llega nada a demostrar.
Que aunque el humo adquiera mil grises que con vocablos expresar, son los blancos y los negros de la propia realidad los únicos que algo prueban y verifican, que aceptan de recibir y de dar.


CARTA A UN PERFECTO DESCONOCIDO


Un día Sophía revolvió uno de sus ya bahúles y encontró un escrito que decía:

Esa tarde Sophia se fumó a María.
O María se fumó a Sophia.
Fuera como fuese, fue la primera vez que Sophia le escribió una carta a un perfecto desconocido.

Cuando la comenzó pensó ¿qué le explico a alguien de quien nada sé y quien nada sabe?

Y María Y Sophia enmarañadas escribieron una carta:


Hola desconocido, soy Sophia

¿Mi nombre? ¿Digamos que esencialmente? Sophia, desde que alguien me rebautizó me siento más identificada con él, junto a este nombre he vivido muchas cosas interiores que le confieren un peso enorme.

Menudo follón ¿no?

Bueno pues como ves, acepto charlar con alguien desconocido.

No sé si quieres te cuente algo de mí o con esto has tenido de sobras. Soy persona de muchas palabras y letras, son mi afición, mi devoción y una de mis razones de ser. Así que como parte de ello, mis mails suelen ser auténticas apologías a la palabra escrita!!! Pero dícese de ellos que son amenos y adictivos.

Acepto también la extraña amistad que se propone de un desconocido. Permíteme la egolatría, pero soy excelente amiga de mis amigos. Permíteme la autocrítica, soy una pésima amante. Cuando amo, amo en demasía y eso me convierte en un ser adulador, agónico, agotador, apasionado, inagotable e insaciable. Acepto esta extraña amistad.

¿Qué hago dirigiéndome a desconocidos?

Pues no sé, reírme y jugar a ver y conocer del mundo de la gente. Escribo sobre gente porque me paso la vida analizando y entendiendo a la gente. Soy una sociópata, empática, extrovertida, pero en mi fuero interno algo insociable, autónoma, no autómata de un mundo interior que de tan enorme es autista. Esta soy yo, la de la foto que has visto y mucho más, pero tal vez ya venga otro día.


Un saludo Desconocido, ¿quién eres tú?

¿Quiénes son todos esos desconocidos que puebla este mundo?


¿A quien en su día se dirigía?
Nunca llegó a su destino.

11 julio 2008

AGUA, YODO Y SAL

Se encontraba sola, frente al mar, ese mismo que un día le intentó arrebatar la tierra, engullirla, y cómo aquel día no sintió miedo, no sintió animadversión hacia aquel que le había intentado dañar, hacía aquel que le hubo intentado quitar lo único que por aquel entonces, cuando sólo era una niña, hacía que se levantase cada mañana y que se acostase cada noche. La vida. Ahora que era ya una mujer, ahora frente a él de nuevo se daba cuenta de que no era sólo la vida la que le empujaba a ser y estar, que desde que creciera era el amor el que la sostenía y sustentaba, la necesidad de amar a alguien como a sí misma, como a su propio único bien, su vida.

El mar brillaba con fuerza, con la que el sol del verano le regalaba. Sonreía ante la dadiva de ver saltar destellos de plata entre las olas. Los peces le ofrecían su presencia, se mostraban ante ella para demostrarle que entre esas aguas impertérritas que engullían también había vida. Tal vez el día que intentó separarla de la vida en realidad el mar quería haberle hecho suya, haberle hecho pez para que morara entre las olas, para que saltara y brillara ante unos ojos tristes que necesitaban el consuelo de tanta belleza para volver a creer en aquello que más necesitara creer, en aquello que le diera las fuerzas para seguir queriendo ser y estar.Apartó su mirada de las olas y miró al horizonte de las dunas que frenaban su incursión en la firmeza. Y vio uno de los milagros más preciosos de la naturaleza. Una de las mentiras más hermosas que florecen de ella.

El lugar donde se encontraba era una pequeña marisma, una porción de suelo firme rodeada de agua casi al completo, sólo asida a tierra en un pequeño extremo. Y el efecto del sol sobre las aguas que rodeaban la fusión del agua dulce dentro de un agua colmada de sal ofrecía un espectáculo inaudito. Espejismos de agua sobre la arena, allí donde en realidad no la hubiera. Espejismos que no son tales, agua que no empapa, agua que no disipa las ansias de sentir su frescura sobre la piel, agua que no acaricia, agua a la que no amar como amaba a ese mar a veces tan impío, otras tan hermoso e incondicional, agua que no está. Un boceto que desear conocer, un boceto en el que perder los pasos.

Y en ese momento las lágrimas comenzaron a resbalar por sus mejillas, creando surcos del color de la cal que llevaran desde sus ojos a sus labios toda esa dosis de su propia y más íntima sal. Hacía días que no afloraban porque se habían quedado atrapadas dentro de los cuencos que protegían sus ojos por haberse quedado pétreas y solidificadas. La parálisis del dolor. Y no podían dejar de emanar porque ante ella se encontraba la propia disyuntiva que la magullaba por dentro y la hería de una manera tan lasciva. La mirada de su corazón aferrado a querer amar el mar, bañarse en él, dejarse abrazar, querer entregarse a él para fundirse en sus aguas dentro de las cuales querer fondear enfrentada. La mirada de su raciocinio que desconfiaba ante la imagen que tuviera frente a sí, ante la posibilidad de que sólo fuera esa ilusión de sus ojos ansioso por ver, y por ello ver donde no hay, y por ello haber caminado y seguir haciéndolo hacía un lugar depredado por el sol y castigado por un viento amoral. Un boceto sin proyecto, sin opción, sin oportunidad, sin final.Sin darse cuenta se encontraba erguida, sobre sus pies. Y sus ojos no podían hacer otra cosa que virar su mirada de un lado al otro, del otro al uno. De la mera ilusión al mar, del mar a la ilusión, una y otra vez, una y otra más.

¿Dónde el agua?
¿dónde la sal?
¿Qué creer?
¿Hacia dónde caminar?

Y como los ojos dejaban de ver colmados en lágrimas que derramar, los cerró les prohibió dejar de dudar, dejar de cuestionar, dejar de pensar. Y en ese momento sus pies comenzaron a andar, poco a poco, hundidos en la arena, sintiendo los pedacitos minúsculos de tierra entre los dedos de sus pies. Hasta que de súbito le comenzó a deleitar el sentir entre ellos también la humedad, la del agua resbalar. Y poco a poco sentir como el agua acariciaba sus tobillos. Y a medida que continuaba sus pasos hacia delante, ya sin titubear, como lo hacía en sus rodillas, como tras ellas sus muslos, como al momento su cintura, como al instante su vientre, como en breve su pecho, como después sus hombros, su cabello, su boca, su rostro, sus ojos. Y en ese momento las lágrimas cobraron un sentido, porque las lágrimas se fusionaban con el mar, lo alimentaban, le aportaban sus propios pedacitos de agua y sal. Y con ellas comprendió las palabras de las olas, los murmullos de las mareas que la sumergían al completo. Le susurraban que esa vez no, que no quería arrebatarle nada, no deseaba engullirla, no pretendía hacerla desaparecer, sólo quería de ella abrazarla, acariciarla, y amarla para que ella hiciera lo propio, como ya estaba haciendo, con sus miniaturas vertidas con aquella generosa incondicionalidad.

Y tras sumergirse, tras ahondar sin cesar, volvió a la orilla, donde sin abandonar el roce del mar se sentó a su vera, dejándose bañar. Se encogió abrazando sus rodillas, y con la cabeza apoyada sobre las piernas masculló:-
De acuerdo, te creo, lo haré una vez más. Aunque casi me aniquilas lo haré una vez más. Te escruto, te miro, me empapo, te respeto, te comprendo. Aunque me pueda costar respirar. Te creo, me quedo, te espero. Quieta, inamovible, estatuilla de yodo y sal. No dejaré que mis ojos vuelvan a temer, los colmaré de yodo. No permitiré a mi raciocinio que mine mi fe, la conservaré en sal. Esperaré que con el va y ven de tus olas, mi mar, mi corazón, acudas a mi lado y nos podamos acariciar-

EXPLOSION


No sé si vuelvo
sé que me revuelvo
No se si me he ido
Sé que me he evadido

05 mayo 2008

LA EDAD DEL AZÚCAR

MÁS TERRONES QUE ENDULZARON UN CAFÉ
....¿apasionada cómo ninguna? Entre lo gracioso y lo contradictorio...tanto recorrido y tanto conocido...Y plantas tu evidencia ante mi inconsciencia de algo que yo palpo tan intrínseco como mi aliento. Creí sabías lo que era. ¿Maquinaria inversa? No preocupa, no importa, no desalienta. A medida que va dando, la maquina se va soltando. A medida que se la va acariciando, crece todo y el engranaje va emanando...



…pasión…
..La pasión…
…pasión…apasionarse…
…abstracción…
…Insurrecta…
…haberlas haylas tres de ellas:
Una, dos y hoy tú…
Por ellas se libera y parte la parte que parte y reparte.
Se reparte y esparce.
¿se eligen o erigen? Una, dos y tú.
tú. ¿elegido?¿escogido? ¿venido?
¿traído? Pues tú, por haber, habido.
¿hay alguien a quien le valga la pena
tener un Pequeño mundo dentro y no
sacarlo hacia fuera?…a mi no.




....tremendo hombre con barba. Me gusta. Me gustas más si era posible...me abruma y enoja a la par el que me gustes tanto...sería todo tan fácil…

29 abril 2008

LA EDAD DEL AZÚCAR

DEL EGOÍSMO Y LA MATERNIDAD
…además, yo no tengo instinto maternal ninguno. Lo busco por aquí dentro pero de verdad que no lo encuentro. Nunca ha estado, lo sé. De pequeña prefería los muñecos peludos a los de bebes de otras niñas…










…a veces pienso que soy demasiado egoísta lo que me choca por otra parte con mis incondicionalidades y lo que puedo llegar a sentir por el ajeno...Tal vez sea eso, no querer que la incondicionalidad me supere al tener frente a mí una parte misma de mi misma…




…lo sé, nada de esto es alentador, pero tampoco nada es mentira…

24 abril 2008

MATEMÁTICAS DE SOPHIA

A QUIENES QUIERO

Si siempre estoy para vosotros...es algo que debes tener en cuenta….es una garantía de por vida de tintes matemáticos, viene de serie cuando adquieres una Sophia como ser querido/queriente en tu colección de seres queridos y querientes...



Garantía física: ese típico ente andante que te visita una vez cada x tiempo. X es la media entre la necesidad de cada uno de los miembros del binomio de disfrutar del otro en el sentido que su relación tenga establecido.

Garantía virtual/espiritual: ese típico ente pensante que te escribe cada x tiempo, siendo X el factor de la necesidad del monomio (alias ente) de expresarse, comunicar e informar multiplicada por T el factor tiempo/disponibilidad/estrés/responsabilidades, elevado a la Y (inspiración y creatividad del momento) que potencia el número de palabras y el número de estupideces dichas en proporciones diferentes, según el peso de inspiración o el de creatividad.

¿Ahora entiendo porque me pase a letras puras? Matematizar la vida es algo terrible!!!

CON EL DESHIELO: LA EDAD DEL AZÚCAR

(.....)

16 abril 2008

PARA TODOS, PARA MUCHOS, PARA VARIOS, PARA ALGUNOS, PARA POCOS, PARA UNOS, PARA UNO

No sabes cuánto me ha llevado entenderlo
Dos joyas que se juntan pierden brillo con el tiempo.
¿Qué será? ¿qué me dan?
Que nunca pillo a la primera
Que si alguien no me quiso
Ya vendrá quién me quiera.

Siento meterme en tu mundo interior
Pero no vale la pena …
Tener un mundo dentro
Y no sacarlo para fuera.
Pero no vale la pena…
Duele hondo cuando tienes fondo
Yo me caigo y luego me repongo

Nunca supuse que me fuera tan mal
Con tantos tejos tirados, tanto cariño entregado
Te hago un guiño y te veo acobardado
Con tantas copas de más
Tanta pena amontonada
Así que tira para un lado
Que yo tiro para el otro
Y quedamos una noche y me sueltas un piropo.
Y quedamos una tarde y me acaricias sólo un poco

No va, no va, no va, esto no va.
Cuando se fuerza se tiende a asfixiar.

Duele hondo cuando tienes fondo
Yo me caigo y luego me repongo

Duele hondo cuando tienes fondo
Tú me ensucias y yo me saco el polvo.
Duele hondo, muy, muy hondo
Duele hondo cuando tienes fondo
Yo me caigo y luego me repongo.
Vimos el amanecer y después te invité
A rozar nuestras tazas, yo un té, tú un café.
Cómo me relajé seduciéndote…

Y llegó el atardecer y después
Me invitaste a escuchar una historia
Que hablaba de sombras, de amores tardíos,
De subir escaleras y caerse al vacío.

Que lo bueno se acaba,
que me llamas mañana
Y con un par de besos se me fueron las ganas.
Que se acabó mi té, se enfrió tu café!

No paraste de hablar,
te empeñaste en nuestro tiempo malgastar
No paraste de hablar,
te empeñaste en nuestro tiempo malgastar
Me volvió a sorprender el afán de buscar
En un rostro cualquiera un buen plan
Empecé a verte en cualquiera sorbiendo la taza
Porque tomaste mi almohada por cualquier diván
Y con tantas palabras se te olvidó tocar
Que lo bueno se acaba
Si la luz no se apaga

No es que vaya “sobrada”, me sobran ganas de patinar
Y aunque diga la gente que de lo malo se aprende
Yo no quiero aprender, así no quiero aprender.

Déjame,
después de tantas veces me calmé
Déjame,
después de tantas veces me calmé
Déjame,
después de tantas veces me calmé

No paraste de hablar,
te empeñaste en nuestro tiempo malgastar
No paraste de hablar,
te empeñaste en nuestro tiempo malgastar


MUNDO INTERIOR

29 marzo 2008

LIVING IN A INTRO_BUBBLE

Apretando una sola tecla de mi teclado reiteradamente he creado una burbuja envolvente de

INTROspección

INTROversión

no INTROmisión

en mi mundo

INTerior

INTimista

INTestinal

INTraducible

INTocable

no INTachable

INTramuros

INTranquilo

INTransferible

INTrauterino

INTransigente

INTratable

INTravenoso

INTrépido

INTrigante

INTrínseco

INTubado

INTenso

INTuitivo

no INTuído


Ocultan a la

no conversa,

reversa

sociópata,

ególatra,

idólatra de su egocentrismo.


Tanto cinismo,

tanto optimismo en recóndito pesimismo,

de egoísmo altruista.


Realidades que se viven

pero no se sienten,

Sueños imaginados que se incrustan
en unos párpados cerrados,

pegados,

maquillados

cuan ojos abiertos de par en par,

que miran pero no ven.

Oídos que oyen pero no escuchan,

sordos por tanto estruendo

de un corazón que palpita ,

repica,

hermético,

solo solamente retumba en la cavidad.

Su eco,

reververación,

repercute

y sume la ilusión

enterrada y anulada,

que arrastra una impasividad

melancólica,

bucólica,

poética,

lacrimogena sin lágrimas de sal,

sólo con lágrimas de cal.


Burbuja

retórica


pletórica,

a la par que

obsesa,

posesa

de convulsa

repulsa

desde la que flotar por encima de todo

como espectadora

redentora

poseedora

de una verdad fraudulenta,

macilenta,

inevitable e impronunciable.




Supendida en la ausencia

restar

para no impregnar al mundo,

no esparcir sino retener y engrosar

hasta que la dulce burbuja

pueda explotar.




No sé si vuelvo

sé que me revuelvo

No se si me he ido

Sé que me he evadido

26 febrero 2008

CON 630 DE TUS RANCIAS MENTIRAS CUANTO CEMENTO ME DA PARA PONER…

AUNQUE LLENA DE GRIETAS ME HA DADO PARA UNA COLUMNA

CON UNA SOLA DE TUS VERDADES TODO SE DERRUMBA

16 febrero 2008

FELIZ DÍA

Al final lo mire como lo mire, siempre soy quien de alguna manera viene a buscarte, lo que me hace pensar que…
Me he convertido en una mendiga.
Mendigando por un poquito de tu amor

Feliz día de mi día con lo único que no es mentira

04 febrero 2008

MENTIRAS RELATIVAS

Me dijiste que nadie más entraría en tu alcoba, me mentiste.

No no lo hice.

¿Cómo puedes seguir mintiéndome?

No, no lo hago. Sólo has estado tú.



Desde que desapareciste,
he aprendido a imaginar que todas las caricias son tuyas
y que todos mis besos son para tí.
Tú también me mentiste, me dijiste que desaparecías.

28 enero 2008

REFLEJOS ROTOS DE AMORES COJOS

El teléfono de él sonaba insistente, tardó en poder llegar a cogerlo, pero no había parado en ningún momento. Cuando contestó se lo pasó a ella:
-Es Lucía, pregunta por ti. Me parece que le debe haber pasado algo, tal vez su padre, está tan delicado. Está llorando-
-Lucía cariño, ¿Qué pasa?-
-Se ha ido. Se ha ido- Y Lucía no paraba de llorar desconsolada
-¿Quién se ha ido Lucía?-
-Julián, Julián se ha ido- Y las lágrimas traspasaban el auricular y empapaban su oído.
-¿Cómo es que se ha ido? ¿Dónde?-
-Me ha abandonado. Julián me ha abandonado. Dice que no me quiere como debe quererme, que lo lleva pensando desde hace tiempo y que debía hacerlo. Julián me ha abandonado. Dios mío como ha podido hacerlo después de todo lo vivido estos tres últimos años. No me quiere como debe hacerlo para estar a mi lado. Julián se ha ido, Julián me ha abandonado-
Se levantó de la silla y se alejó de él, para concederle a la conversación el pequeño grado de intimidad merecido. Cómo brindarle palabras de consuelo con tanta contradicción que le había invadido en un solo momento. Su sangre se había detenido y helado por completo. Cómo dar palabras de consuelo a un reflejo desconsolado en el espejo.
-No soy suficientemente buena para él, no lo soy. Yo que le amo con todo mi corazón, que lo doy todo por él, que es lo mejor que me ha pasado, que lo dejo todo y no tengo nada que no sea suyo-
-No digas eso Lucía. Sabes que si le amas tanto y él no lo hace de ese modo es él quien no es suficientemente bueno para ti- Un nudo hizo presa en su garganta porque comprendía que ella nunca lo vería así- Un amor tan grande y tan puro no se merece no ser correspondido como debiera- El nudo la oprimió hasta ahogarla.
Pero al otro lado del teléfono sólo se oían sollozos de desasosiego. Quería escuchar algo de esa voz amiga a la que había buscado.
-Lucía sabes que si es así, esto es lo mejor que puede haberte pasado. Qué debes dejarle marchar y volver a empezar tu vida- Pero esto era algo que no podía ser dicho por ella, porque no podía predicar con su ejemplo. Así escupió sin piedad la gran verdad: -Cielos como puedo decirte esto, si ni yo misma puedo creerlo. Cuando amas con todo el alma a una persona vale todo, no importa nada, no importa si te ama, no importa si no debieras, no importa si no es lo que deber fuera, todo vale, cualquier cosa es mejor que nada- Y las lágrimas le comenzaron a colmar a ella, pero prefirió dejarlas surcar por su garganta y desterró a la incredulidad –Pero sabes que es lo mejor-
-Sí lo sé, es lo mejor. Sí lo sé créeme esto para mí también se acabó-
Un acopio de firmeza, intentar ser como debiera, como de hecho era, buena amiga. Tratar con dulzura, paciencia y sensibilidad colmar de ternura a aquella alma desolada al otro lado de la línea a pesar de su propia y escondida desolación.

Esperar lo esperado. Su pregunta, un -¿qué ha pasado?-
-Julián, la ha dejado- musitó.
-Julián ¿la ha dejado? Este Julián es un imbécil. Además de no saber nunca que hacer con su vida, ha dejado a una mujer maravillosa que le adora, tal vez la única que le pueda aguantar. Otra vez con aquello de que no la quiere como la debe querer ¿no? Maldito cobarde-
-Sí, otra vez- Pero no pudo contenerse.-Tú siempre con tu visión frontal, respetabilísima pero limitada. No sabes ver más allá. Yo les quiero y deseo lo mejor, pero Julián me parece un valiente. Le pudiera ser tan sencillo aunque no la ame vivir al lado de ella. Ella le ama de manera incondicional, le quiere, le sigue, le acompaña cuando quiere y le da riendas cuando no debe. Ella le adora, le consiente todo, le cuida, le ayuda, le escucha y se lo da todo. Todo en lo que quiere en la cama. Lo ha aceptado todo desde un principio, hasta el saber que él no siente lo mismo por ella. Le ha perdonado todo también, hasta sus infidelidades. Pero no, pero él es valiente. No siente todo lo que debiera sentir y es por eso que abandona la paz y el sosiego, la comodidad y se lanza al vacío, aunque sea el de la soledad-
-Encima, ¿cómo puedes poetizarlo con lo que está haciendo?-
-Por que también es parte de la realidad. Igual que lo es que Lucía haya sido a su vez víctima y verdugo. Esto es una de las cosas que te pueden pasar por amar de esa manera y aceptar todo cuanto ha aceptado.-
-Ves en eso estoy de acuerdo. Otra imbécil. ¿Cómo es posible amar de esa manera a nadie? ¿Cómo se puede comprender tanta estúpida incondicionalidad?-
-La hay, existe. La hay. Cuando amas de verdad-
- Anda que la debe querer mucho si se ha estado acostando con otras-
Ahí los ojos casi se le entornaron al escucharle decir aquellas palabras
-Lo ves, frontal. Tú crees que el camino es un paso a paso de manera lineal. Si claro, sólo estás aquí para nacer, crecer, trabajar, reproducirte y expirar. Y en tu visión se pierde todo lo que colma los laterales e interiores de esta vida, que son muchos y complejos, no son tan sólo blancos o tan solo negros -
-Eres una soñadora, siempre entendiéndolo y justificándolo todo. Siempre intentando comprender a todo el mundo hasta al más absurdo-
-Y tú un intolerante y una pequeña aunque respetable cucaracha. Y no es peyorativo te lo aseguro. En el fondo te envidio. Pero no quiero lo comentemos más. Vamos a acabar discutiendo, nunca estaremos de acuerdo y todo esto en realidad no va con nosotros-
Pero en el fondo, sí que iba.

Le abandonó en cuanto pudo, en cuanto pasó algún momento de silencio, tras el cual él se ablandó y disculpó sin necesidad, con humildad, y le recordó cuanto la quería y cuanto bien le hacía ver a través de ella las cosas que de otra manera nunca hubiera visto. Le dejó leyendo plácidamente. Leyendo al frente, un libro frontal, de letras frontales.

Y sentir bajos sus pies al caminar un crujir retórico. Y mirar y poder ver con los ojos de su alma mil añicos esparcidos, de espejos ahora partidos. Y los reflejos de sí misma en ellos contenidos.

Unos añicos eran los rastros del reflejo que un día hubo sido Julián. El día en que Julián, su gran amigo, le habló de Lucía tres años atrás no pudo más que decirle toda la verdad. Lucía era una mujer maravillosa, una dulce compañera, paciente matrona, dedicada persona, sexualmente complaciente, entregada, dócil y comprensiva. Pero él no le amaba. La vida al lado de Lucía era cómoda, en paz, con todo lo que tenía que tener, pero no la amaba, pero aún así estar a si lado era fácil, relajado y grato. Como gran amiga de toda la vida no le juzgó. Como gran entendedora de las circunstancias para otros intolerables, le comprendió.
Pero de repente un día la comprensión pasó a sentirse como reverberación. Fue el día en que llegó el punto del gran cambio en su vida interior. Cuando su propia vida tembló y tantos pilares se derrumbaron en su yo profundo, cuando la luz de un nuevo sol la iluminó a la vez que la quemó. Y todo el universo de su corazón se convirtió en un secreto oculto para todos, padecido sólo por ella, escondido de cualquier ojo que mirara a los suyos propios. El día en que ella misma tras darse cuenta de que no amaba a quien tenía a su lado como debiera hacerlo para corresponderlo. Pero como Julián decidió proseguir bajo el techo de la calma, la paz, la comodidad, la compañía y el sosiego.
Julián se disipó de los pedacitos esparcidos de lo que fue un espejo. Julián había sido valiente, todo lo valiente que ella no había sido, ni era, ni sería jamás.
Otros añicos eran los rastros del reflejo que un día hubo sido Lucía. Cuando conoció a Lucía la quiso desde el primer momento. Sí maravillosa, vibrante, adorable y buena persona. Y pronto pudo comprobar el amor incondicional hasta el extremo de ella por Julián. Amor que a otros pudiera parecer absurdo, el dar todo por parte, el entregarlo todo y con retales conformarse. Cómo mujer que ya hubo sentido eso un día no la juzgó. Cómo gran entendedora de las pasiones para otros incomprensibles, la comprendió.
Pero de repente un día la comprensión pasó a sentirse como reverberación. Aquel mismo día, el del cambio interior. El día de los temblores, derrumbamientos, sí el día en que se quemó. Cuando el universo de su corazón paso a ser el secreto mejor guardado para todos, sólo conocido para ella. Cuando sus ojos comenzaron a mentir. El día en que se enamoró de otro, el día en que se lo entregó todo, el día en que le dijeron que no. El día en que le ofrecieron sólo una ínfima parte, la de convertirse casi en algo parecido a una amante. El día en que para ella comenzó a valer todo, a no importar nada, no importar si a ella le amaba, no importa si no debiera, no importar si no era lo que deber fuera. Valer todo, porque cualquier cosa pudiera ser mejor que nada.
Lucía se disipó de los pedacitos esparcidos de lo que fue un espejo. Aquel lo sé, es lo mejor. Aquel esto para mí también se acabó. Un dejar de dar, un dejar de luchar, que parecía que ella nunca iba del todo aceptar.

Y entonces el egoísmo y el sarcasmo. Un se acabaron las veladas en una mesa de cuatro. Pero lo peor de todo, se acabó la sensación silenciosa y curiosa, a veces divertida, siempre cínica de verse reflejada, invertida, revertida, anversa y reversa, como una cara entre mil caras, una hoy, otra mañana.

Adiós hoy a los reflejos ahora rotos, de tantos amores cojos.

Sus pasos le habían llevado inconscientemente mientras se autolamentaba al lavabo. A encontrarse con lo inevitable en todo ello. Ahora no le quedaba más remedio que mirarse a si misma al espejo, ahora ya sólo le quedaba su propio reflejo.