Así debéis hacer vosotros:

Manteneos locos,
pero comportaos como personas normales.
Corred el riesgo de ser diferentes,
pero aprended a hacerlo sin llamar la atención.

Así debieramos hacer todos...

26 febrero 2008

CON 630 DE TUS RANCIAS MENTIRAS CUANTO CEMENTO ME DA PARA PONER…

AUNQUE LLENA DE GRIETAS ME HA DADO PARA UNA COLUMNA

CON UNA SOLA DE TUS VERDADES TODO SE DERRUMBA

16 febrero 2008

FELIZ DÍA

Al final lo mire como lo mire, siempre soy quien de alguna manera viene a buscarte, lo que me hace pensar que…
Me he convertido en una mendiga.
Mendigando por un poquito de tu amor

Feliz día de mi día con lo único que no es mentira

04 febrero 2008

MENTIRAS RELATIVAS

Me dijiste que nadie más entraría en tu alcoba, me mentiste.

No no lo hice.

¿Cómo puedes seguir mintiéndome?

No, no lo hago. Sólo has estado tú.



Desde que desapareciste,
he aprendido a imaginar que todas las caricias son tuyas
y que todos mis besos son para tí.
Tú también me mentiste, me dijiste que desaparecías.

28 enero 2008

REFLEJOS ROTOS DE AMORES COJOS

El teléfono de él sonaba insistente, tardó en poder llegar a cogerlo, pero no había parado en ningún momento. Cuando contestó se lo pasó a ella:
-Es Lucía, pregunta por ti. Me parece que le debe haber pasado algo, tal vez su padre, está tan delicado. Está llorando-
-Lucía cariño, ¿Qué pasa?-
-Se ha ido. Se ha ido- Y Lucía no paraba de llorar desconsolada
-¿Quién se ha ido Lucía?-
-Julián, Julián se ha ido- Y las lágrimas traspasaban el auricular y empapaban su oído.
-¿Cómo es que se ha ido? ¿Dónde?-
-Me ha abandonado. Julián me ha abandonado. Dice que no me quiere como debe quererme, que lo lleva pensando desde hace tiempo y que debía hacerlo. Julián me ha abandonado. Dios mío como ha podido hacerlo después de todo lo vivido estos tres últimos años. No me quiere como debe hacerlo para estar a mi lado. Julián se ha ido, Julián me ha abandonado-
Se levantó de la silla y se alejó de él, para concederle a la conversación el pequeño grado de intimidad merecido. Cómo brindarle palabras de consuelo con tanta contradicción que le había invadido en un solo momento. Su sangre se había detenido y helado por completo. Cómo dar palabras de consuelo a un reflejo desconsolado en el espejo.
-No soy suficientemente buena para él, no lo soy. Yo que le amo con todo mi corazón, que lo doy todo por él, que es lo mejor que me ha pasado, que lo dejo todo y no tengo nada que no sea suyo-
-No digas eso Lucía. Sabes que si le amas tanto y él no lo hace de ese modo es él quien no es suficientemente bueno para ti- Un nudo hizo presa en su garganta porque comprendía que ella nunca lo vería así- Un amor tan grande y tan puro no se merece no ser correspondido como debiera- El nudo la oprimió hasta ahogarla.
Pero al otro lado del teléfono sólo se oían sollozos de desasosiego. Quería escuchar algo de esa voz amiga a la que había buscado.
-Lucía sabes que si es así, esto es lo mejor que puede haberte pasado. Qué debes dejarle marchar y volver a empezar tu vida- Pero esto era algo que no podía ser dicho por ella, porque no podía predicar con su ejemplo. Así escupió sin piedad la gran verdad: -Cielos como puedo decirte esto, si ni yo misma puedo creerlo. Cuando amas con todo el alma a una persona vale todo, no importa nada, no importa si te ama, no importa si no debieras, no importa si no es lo que deber fuera, todo vale, cualquier cosa es mejor que nada- Y las lágrimas le comenzaron a colmar a ella, pero prefirió dejarlas surcar por su garganta y desterró a la incredulidad –Pero sabes que es lo mejor-
-Sí lo sé, es lo mejor. Sí lo sé créeme esto para mí también se acabó-
Un acopio de firmeza, intentar ser como debiera, como de hecho era, buena amiga. Tratar con dulzura, paciencia y sensibilidad colmar de ternura a aquella alma desolada al otro lado de la línea a pesar de su propia y escondida desolación.

Esperar lo esperado. Su pregunta, un -¿qué ha pasado?-
-Julián, la ha dejado- musitó.
-Julián ¿la ha dejado? Este Julián es un imbécil. Además de no saber nunca que hacer con su vida, ha dejado a una mujer maravillosa que le adora, tal vez la única que le pueda aguantar. Otra vez con aquello de que no la quiere como la debe querer ¿no? Maldito cobarde-
-Sí, otra vez- Pero no pudo contenerse.-Tú siempre con tu visión frontal, respetabilísima pero limitada. No sabes ver más allá. Yo les quiero y deseo lo mejor, pero Julián me parece un valiente. Le pudiera ser tan sencillo aunque no la ame vivir al lado de ella. Ella le ama de manera incondicional, le quiere, le sigue, le acompaña cuando quiere y le da riendas cuando no debe. Ella le adora, le consiente todo, le cuida, le ayuda, le escucha y se lo da todo. Todo en lo que quiere en la cama. Lo ha aceptado todo desde un principio, hasta el saber que él no siente lo mismo por ella. Le ha perdonado todo también, hasta sus infidelidades. Pero no, pero él es valiente. No siente todo lo que debiera sentir y es por eso que abandona la paz y el sosiego, la comodidad y se lanza al vacío, aunque sea el de la soledad-
-Encima, ¿cómo puedes poetizarlo con lo que está haciendo?-
-Por que también es parte de la realidad. Igual que lo es que Lucía haya sido a su vez víctima y verdugo. Esto es una de las cosas que te pueden pasar por amar de esa manera y aceptar todo cuanto ha aceptado.-
-Ves en eso estoy de acuerdo. Otra imbécil. ¿Cómo es posible amar de esa manera a nadie? ¿Cómo se puede comprender tanta estúpida incondicionalidad?-
-La hay, existe. La hay. Cuando amas de verdad-
- Anda que la debe querer mucho si se ha estado acostando con otras-
Ahí los ojos casi se le entornaron al escucharle decir aquellas palabras
-Lo ves, frontal. Tú crees que el camino es un paso a paso de manera lineal. Si claro, sólo estás aquí para nacer, crecer, trabajar, reproducirte y expirar. Y en tu visión se pierde todo lo que colma los laterales e interiores de esta vida, que son muchos y complejos, no son tan sólo blancos o tan solo negros -
-Eres una soñadora, siempre entendiéndolo y justificándolo todo. Siempre intentando comprender a todo el mundo hasta al más absurdo-
-Y tú un intolerante y una pequeña aunque respetable cucaracha. Y no es peyorativo te lo aseguro. En el fondo te envidio. Pero no quiero lo comentemos más. Vamos a acabar discutiendo, nunca estaremos de acuerdo y todo esto en realidad no va con nosotros-
Pero en el fondo, sí que iba.

Le abandonó en cuanto pudo, en cuanto pasó algún momento de silencio, tras el cual él se ablandó y disculpó sin necesidad, con humildad, y le recordó cuanto la quería y cuanto bien le hacía ver a través de ella las cosas que de otra manera nunca hubiera visto. Le dejó leyendo plácidamente. Leyendo al frente, un libro frontal, de letras frontales.

Y sentir bajos sus pies al caminar un crujir retórico. Y mirar y poder ver con los ojos de su alma mil añicos esparcidos, de espejos ahora partidos. Y los reflejos de sí misma en ellos contenidos.

Unos añicos eran los rastros del reflejo que un día hubo sido Julián. El día en que Julián, su gran amigo, le habló de Lucía tres años atrás no pudo más que decirle toda la verdad. Lucía era una mujer maravillosa, una dulce compañera, paciente matrona, dedicada persona, sexualmente complaciente, entregada, dócil y comprensiva. Pero él no le amaba. La vida al lado de Lucía era cómoda, en paz, con todo lo que tenía que tener, pero no la amaba, pero aún así estar a si lado era fácil, relajado y grato. Como gran amiga de toda la vida no le juzgó. Como gran entendedora de las circunstancias para otros intolerables, le comprendió.
Pero de repente un día la comprensión pasó a sentirse como reverberación. Fue el día en que llegó el punto del gran cambio en su vida interior. Cuando su propia vida tembló y tantos pilares se derrumbaron en su yo profundo, cuando la luz de un nuevo sol la iluminó a la vez que la quemó. Y todo el universo de su corazón se convirtió en un secreto oculto para todos, padecido sólo por ella, escondido de cualquier ojo que mirara a los suyos propios. El día en que ella misma tras darse cuenta de que no amaba a quien tenía a su lado como debiera hacerlo para corresponderlo. Pero como Julián decidió proseguir bajo el techo de la calma, la paz, la comodidad, la compañía y el sosiego.
Julián se disipó de los pedacitos esparcidos de lo que fue un espejo. Julián había sido valiente, todo lo valiente que ella no había sido, ni era, ni sería jamás.
Otros añicos eran los rastros del reflejo que un día hubo sido Lucía. Cuando conoció a Lucía la quiso desde el primer momento. Sí maravillosa, vibrante, adorable y buena persona. Y pronto pudo comprobar el amor incondicional hasta el extremo de ella por Julián. Amor que a otros pudiera parecer absurdo, el dar todo por parte, el entregarlo todo y con retales conformarse. Cómo mujer que ya hubo sentido eso un día no la juzgó. Cómo gran entendedora de las pasiones para otros incomprensibles, la comprendió.
Pero de repente un día la comprensión pasó a sentirse como reverberación. Aquel mismo día, el del cambio interior. El día de los temblores, derrumbamientos, sí el día en que se quemó. Cuando el universo de su corazón paso a ser el secreto mejor guardado para todos, sólo conocido para ella. Cuando sus ojos comenzaron a mentir. El día en que se enamoró de otro, el día en que se lo entregó todo, el día en que le dijeron que no. El día en que le ofrecieron sólo una ínfima parte, la de convertirse casi en algo parecido a una amante. El día en que para ella comenzó a valer todo, a no importar nada, no importar si a ella le amaba, no importa si no debiera, no importar si no era lo que deber fuera. Valer todo, porque cualquier cosa pudiera ser mejor que nada.
Lucía se disipó de los pedacitos esparcidos de lo que fue un espejo. Aquel lo sé, es lo mejor. Aquel esto para mí también se acabó. Un dejar de dar, un dejar de luchar, que parecía que ella nunca iba del todo aceptar.

Y entonces el egoísmo y el sarcasmo. Un se acabaron las veladas en una mesa de cuatro. Pero lo peor de todo, se acabó la sensación silenciosa y curiosa, a veces divertida, siempre cínica de verse reflejada, invertida, revertida, anversa y reversa, como una cara entre mil caras, una hoy, otra mañana.

Adiós hoy a los reflejos ahora rotos, de tantos amores cojos.

Sus pasos le habían llevado inconscientemente mientras se autolamentaba al lavabo. A encontrarse con lo inevitable en todo ello. Ahora no le quedaba más remedio que mirarse a si misma al espejo, ahora ya sólo le quedaba su propio reflejo.

23 enero 2008

CORAZÓN OXIDADO

Todo se derrumba y es tan fácil
Todos mis castillos son de arena
Todo lo que sueño es tan frágil
Todo lo que bebo es tu ausencia
Y mi pobre corazón de hierro
Se me fue oxidando con las penas
Es que tengo sueño y no me duermo
Este fuego que ya no calienta
Todo lo que canto es tan estéril
Todas las canciones son la misma
Muy pocas personas, demasiada gente
Diferente sangre de una misma herida


Mi pobre corazón oxidado
Mi pobre corazón encogido
Mi pobre corazón todo el daño
Mi pobre corazón todo lo bueno vivido
Mi pobre corazón lo mas malo
Mi pobre corazón lo divino,
lo valiente,
lo cobarde,
lo esperado,
mi virtud
y mi defecto,
mi barranco
y mi camino
Mi pobre corazón no importa que sea pequeño
Mi pobre corazón siempre te hecha de menos
Mi pobre corazón que no le caben ya las penas
Siempre que me duele me lo llevo de verbena
Mi pobre corazón que me mantiene con vida
Mi pobre corazón siempre la luz encendida
Mi pobre corazón que a veces quiere salir
Mi pobre corazón que está enganchado al speed
Mi pobre corazón en directo
Mi pobre corazón en domingo
Mi pobre corazón en pelotas
Mi pobre corazón en Fa sostenido
Y mi pobre corazón se me fue oxidando
Y mi pobre corazón no ves que siempre está llorando

(de F&F quien parece tenía el corazón como el mío y en muchas de sus canciones canta lo que yo canto)

20 enero 2008

ABANDONARÁS

Debes pensar que soy una tonta
Tan prosaica, tan torpe, tan de todo
¿Crees que me vas a doblegar?
¿Crees que algún día desapareceré de tu mundo?

¿Parezco tan entusiasta
como para querer complacerte aún?
No me conoces como pensabas
No puedo prender ni apagarme como tú ya
No soy como tú ya
Apuesto
A que estás aquí y ahora
deseando desaparecer.
Creeme, estoy intentando ser amable,
Y tengo la impresión de que
estás aniquilando el tiempo.

Me miras con desprecio.No me mires con desprecio ahora
No me conoces como creías
Ahora ya pudiera darte
Una bofetada en el alma
Abandonarás muy pronto
Nunca aprovechaste la oportunidad de florecer
Fuiste tan presuroso
En cambiar tu sintonía
Que la desperdiciaste.
Pero no mires atrás
Si soy un lastre alrededor de tus rodillas
Porque ya no me necesitas
Entonces yo dejaré de necesitarte

Abandonarás muy pronto
Muy muy pronto


11 enero 2008

CONJUGACIONES INCONJUGABLES DE SINÓNIMOS INFUMABLES

Mi presente de indicativo
es significativo.

Yo agapeo por esencia sin remedio
para dar pie a este subjuntivo
en el que tú agapees a mi són
él agapee desde su rincón
nosotros agapeemos al unísono
vosotros agapeéis sin o conmigo
ellos agapeen desde su escondrijo.


Aclarar o enmarañar lo dicho
y entredicho.

Mi presente de indicativo
sigue siendo significativo.

Yo siseo por esencia sin remedio
creando essses en este pequeño mundo
para dar pie a este otro subjuntivo
en el que tú sisees a mi són
él sisee desde su rincón
nosotros siseemos al unísono
vosotros siseéis sin o conmigo
ellos siseen desde su escondrijo.


De momento
yo lo enciendo,
yo sola me lo fumo.
Pero si quieres
lo comparto y no primero de singular lo consumo

10 enero 2008

02 enero 2008

PRUEBA Y ERROR

Irresistible, carismático, radical y ególatra










Sensible, soñadora, idealista e idólatra










Es una combinación demasiado peligrosa Puede pasar que la soñadora se deje llevar por el irresistible.
Se encante por el carismático, le guste lo que le da el radical.
Y quiera más. La sensible se enamorará.
Y sufrirá porque ya baste con lo habido
O la relación extramuros que pueda nacer de todo ello

Idolatrará al ególatra.
O si no pasa esto, sino se encanta,
Si no quiere más y no se enamora,
No reconocerá en el espejo a la idealista quien cree que es.
Y cuál es su forma de ver la vida.
¿Es demasiado peligroso?
Si se deja llevar,
Si se encanta y le gusta
¿Querrá más? ¿Se enamorará?
¿Sufrirá si basta lo habido o
la relación extramuros que pueda generarse?
Y si no pasa esto,
Si no se encanta por ti,
Si no quiere más y no se enamora
¿No reconocerá a quien ha creído ser
Ni cual su forma de ver la vida?

Los consejos los dicta la experiencia
Ojalá nos los pudiéramos dar antes de obtenerla

01 enero 2008

PIEZAS

Puede que temas que si te esfumas sin haber dejado asegurado un anclaje más, cuando vuelvas hayas perdido las fijaciones que estás colocando en esta escalada.
Lo que me hace pensar en aquello de que el mayor placer del hombre es el camino que lleva a la conquista de la cima más que la cima en sí.


Resulta encantador ser la cima que conquistar

31 diciembre 2007

PROMESAS

Prométeme que rozarás con suavidad cada uno de los milímetros de las millas que conforman toda la piel de mi cuerpo.

Prométeme que besarás con dulzura todos los rincones de mi ser hasta llegar a mi alma.

Prométeme que sentirte me llevará a vislumbrar una paleta de arco iris en un océano de nubes.

Prométeme que aprenderé nuevos sabores de esta vida al probar el tuyo propio que inundarán mi boca de regocijo.

Prométeme susurrarás caminos de melodía para acompañar el recorrido por mi vida.
Prométeme que harás de mi una pequeña diosa, única, venerada, hecha vida.

Si me lo prometes todo serás bienvenido a mi mundo este nuevo año.

Feliz año a todos y que este nuevo año nos roce, nos bese, nos haga sentir, nos enseñe, nos susurre y haga de nosotros lo mejor.

19 diciembre 2007

AL POETA DEL PENSAMIENTO

Las palabras que te dije.
Del Dolor.

En los momentos de magulladura que se expresan.
Para afrontarlos desdoblar un mundo,una persona
no en dos sino en cuatro o seis
para hacer de él después un momento ahondado,
para ser después un momento descuartizado,
para ser después un momento exprimido,
para ser después un momento redefinido,
para ser después un momento maestro del sentir,
para ser después un momento maestro de la locura y la cordura cogidas de la mano.

Y eso se puede ver en el futuro habido tras ese pasado,
que no hizo detener los pasos,
sino encaminarlos más y más
hasta donde de momento llevan hoy,
un camino plagado de un amor extraño, difuso, perdido del que ha nacido un AMOR en mayúsculas por la vida,
cargado de deseos que colman la inspiración a confeccionar retales,
ni mejor no peor,
sólo de una manera de crear.

Y hoy por hoy agradecerle esté colmando esa inspiración
a crear cosas algo mayores que no se impregnarán aquí,
tal vez un traje.

Agradecerle haber sido y ser,
agradecerte haberlo creído y creer que fue,
porque realmente lo fue.

De
dícese un poema poeta de almas

18 diciembre 2007

¿SEGUNDO SOL?

¿A qué juego estamos jugando? Me has preguntado nada más alojar tu posadera en el banquito de madera. ¿A qué juego estamos jugando? Te he preguntado al despedirme de ti y rozar mis labios morrocotudos con los tuyos pequeños pero lindos. No lo sé, y créeme me desconcierta, y pocas cosas lo hacen. Revisaré las normas de varios de ellos a ver qué detecto, pero procuraré ser prudente, no sea que hundas mi flota, jaquees a mi rey o te comas una y cuentes veinte.

Sí, me has preguntado si eres igual de interesante de día que de noche. Sí, o más. Creo en que hay personas con estrella, y la tuya despunta con mucha irradiación cariño, pero desconcierta no saber si el resto de puntas no son en realidad más que un reflejo. Pero aún así la luz me encanta, porque soy un pequeño planeta gaseoso que rota sobre sí misma, pero también gusta de orbitar para depredar el calor de los soles. Aunque me cuido de protegerme y evitar posibles quemaduras. La seguridad de mi eje es mucha, pero sé que el que bombea es muy retorcido y puede inclinarlo y hacerlo girar como un loco. Y eso no debe pasar.
No sé, puede que algún día me digas estás de acuerdo o en completo desacuerdo con que :-¿a que hombre no le gustaría ver a la grosera y alocada de Sophia regalándole su cuerpo desnudo? Sólo por el hecho de ser un hombre muy humano-.
-Pero cuando escribe para alguien te das cuenta de que ya está más denuda que nunca, que Sophia está denuda en parte en alma para tí, puede que más que cuando hablas con ella. Y acabas adicto a ella-. Puede que sea verdad o puede que me quiera demasiado.

Cómo puedes comprobar, yo también soy una idealista, pero de una manera muy dispar a la tuya, ciertamente menos práctica:
-Sophia un poema disonante y a golpes-.
-Sophia es un poema, pero además una poeta de almas-

Pero estas palabras a las que me remito, son palabras de ajenos muy cercanos, porque a veces aunque sepas muy bien quien eres, encuentras en cosas así auténticas definiciones que jamás hubieras descrito de esa manera. ¡Que te halagan a la par que te hacen una competencia hóstil!

¿Y por qué te cuento todo esto te puedes estar preguntando? Pues mira, por enseñarte alguno de los pliegues de mi ombligo, pero pliegues de esa parte que está debajo de otra ropa, esa que es mi piel morena que cubre mi dura barriguita.

Cómo ves soy una figura estilística con patas largas y éste puede haber sido un relato más en toda regla cargado de ellas.

De quien vuelve a tomar de nuevo la palabra de otro ajeno, la tuya: una pequeña Allende.

Mi movimiento de traslación no puede comenzar a ser alrededor de dos soles tan distintos pero de luces tan similares que deslumbran pero desolan.

28 noviembre 2007

TENTACIONES ENMARAÑADAS

Estaba cargada de ira.
Le ayudé a desalojar sus iras....por una vez parece que estuve cuando más me necesitaba...y la verdad es que necesitaba una dosis de placer tan sublime como corrosivo como es el que tenemos.
Reaparecí ante su llamada de auxilio al percibir el peligro de la pequeña ecatombe que se le avecinaba, la consolé como le gusta: riéndome de ella, pero como ella es tan cínica le encanta cada vez que la apabullo. Ese día no fue lo prudente que siempre es. Ese día sacó la artillería pesada. Sus iras la tenían ofuscada, estaba guerrera como nunca, y por una vez me acosó, me derribó. Me dí cuenta, se hizo dueña de las palabras que suelen ser mías, y me arrastró por el camino de su perdición, el de la tentación. Digo que me utiliza, ella dice que yo también la utilizo.
Se había planteado que ya no más, pero tenía una buena excusa. Las excusas siempre le son buenas. Un par de discuciones acaloradas, algunas confesiones, y un par de enmarañamientos de locura. De esa que no se puede frenar, de esos que nos desencajan...Sus iras acrecentaron su necesidad de sentirme y oirme gritar. Escuchar a un hombre gritar asi, y resultarle tan placentero escucharlo.
Se pregunta de constante qué tienen estos dedos míos que le quitan la vida sólo con saberlos. Pérdida, es una pérdida. Pero hace tiempo que lo sabe, que le doy más con mis dedos que nadie más, ni que yo mismo con nada más ¿cómo alguien tan egoista como yo puede dar tanto sin pedir apenas nada? Se pregunta. Sí, soy capaz de conformarme sólo con ello, y eso le mata.
Pero hubo algo desconcertante. Cómo la tomé otra vez. Creo que me traspaso su ira, no estoy seguro. Pero la mía encubierta, siempre mi hermetismo, ese que a veces me priva de sentir las cosas que siento hasta a mi mismo . Cuando me contó su tentación superada en medio del desierto. Cuando no cedió al demonio. Porque sus ojos me dijeron, con una sonrisa oculta y cargada de viva chispa que lo hizo no sin pasarlo mal, lo que quiere decir que realmente le tentó y tuvo que luchar consigo misma. Sus ojos, su cara, su transparencia sensitiva. Para mi hablaron. Cierto, se controló, lo dejó atras pero se dejó rozar por el demonio. No me sabe mentir, la mordió, probó su carnosa y suculenta boca. Perra. No, no es que no lo pudiste evitar, es que no lo quisiste evitar. Claro que le gustaba mucho tu boca, le volvió loco como me vuelve a mi. Si, golfa, te reconociste irónica pero suplicantemente. Encima la desfachatez de hablarle al demonio de la mala conciencia ¿y la tuya? ¡Si yo soy tu ángel caido! Le engañaste, te pusiste un velo de inocencia y pudor que se creyó, lo que seguramente despertó aún más sus ganas de ganarte con su tentación. Y para colmo le hablaste de Dios! Para luego darte la vuelta y no aceptar las llaves de su infierno, que puso en tus manos.
Dices no pudiste. Digo no quisiste. ¿No pudiste? No, no pudiste ¿por qué? Porque te dio miedo quedarte sin argumentos para ti misma, porque tú quieres creer no ser así. Sí reina, tú eres muy buena, sí. Por lo buena que eres me avalancé, yo como el demonio que no tienta, sino que toma. Y mientras te atrapaba entre mis brazos te pregunté, a la par que yo te mordía sí para devorarte entera, y apretaba tu cuerpo para mi sí desnudo contra el mío con delicada fuerza: ¿Que haces conmigo entonces? Y te mordí arrancandote el aliento. Y oirte susurrarme que conmigo todo es diferente. Y morderme tú con dulzura. Y rugirte que me utilizas para darte placer. Y defenderte con que soy yo quien te busca. No, yo sólo quería hablar contigo, pero me alteraste, y esta vez tú me buscaste. Me utilizas, lo sé. Por eso te agarré del pelo sin hacerte daño, para sentirte mía. Y tú te dejaste ¿de quien eres realmente?. Y tampoco pudiste, como no, dejar escapar la oportunidad de que tu hálito, al que yo estaba cazando, me recordara que no sólo es eso, y que ya lo sé. Pero si así fuera yo a ti también. Y al mirarte a los ojos ver ese deseo de oirme callar ya y hacer lo que más te gusta que te haga. Y enloquecí y no pude decir que no. No quise.

Y sí, nos hemos utilizado, para lo único que estaremos hechos por siempre o por nunca el uno para el otro. Después de un año nada cambia, al revés, parece que cuanto más nos conocemos más pasión derramamos, lo que no me consuela en absoluto.
Es lo que hay, y que así sea. No somos nadie.
A esperar.
Apareceré de nuevo, cuando más me necesite como ese día, o cuando menos. Como hago siempre.
Para utilizarte y me hagas sentir utilizado.

02 noviembre 2007

THIRD CONDITIONAL (3)

Hoy es otro de esos dias dignos de nostalgia, porque hoy es la tercera de las tres grandes dudas torturantes del tercer condicional de Sophia, Ya no queda ninguna.

Tantas clases de inglés impartidas, de las que las últimas fueron las mejores de su vida, para que las palabras que le resultasen más inquietantes fueran aquellas de algún profesor olvidado que dijo del Third Conditional: Dicese de la estructura utilizada para dar rienda suelta a la acostumbrada imaginación del ser humano adulto de mirar al pasado e indagar acerca de "que hubiese sido de...si pudiera cambiarlo".

¿que hubiese sido de Sophia si aquella voz para ella melodía no le hubiera dado el si a esa dulce locura que no debería haber planeado en su mente retorcida? Voz que luego ha marcado el curso de los acontecimientos.

¿que hubiese sido de Sophia si finalmente no se hubiese sentado a su lado en su coche y dejado llevar donde él había escogido? Siempre él ha escogido todo.

¿que hubiese sido de Sophia si no hubiese salido del baño sin nada más que una blanca toalla ocultando su moreno cuerpo? Su cuerpo se ha desprovisto de todo para él.

¿que hubiese sido de si Sophia si no se hubiera acercado lentamente hacía él, que la observaba con sus enormes ojos azules con sopor? Esos enormes ojos la han hipnotizado cada vez que se han clavado en ella de esa manera.

¿que hubiese sido de Sophia si no se hubiera dejado besar de nuevo, tan desprotegida por esos labios pequeñitos y regordetes, que ese día se la comerion entera, sin desperdiciar ni un sólo rincón de su cuerpo? Que la han vuelto a comer con voracidad cada vez han podido desnudarla.

¿que hubiese sido de Sophia si no hubiera acabado por primera vez en su vida rindiendose y accediendo a quedarse quieta, sumisa, obediente, dejando sólo sentir las caricias repartidas por toda su piel? Se ha sentido soberana a la que la devoción de un subdito postrado ante su femeneidad le ha hecho entregarse toda, sin condición.
¿que hubiese sido de Sophia si no hubiera sentidó sus dedos dentro de ella, y allí insertados comenzar a tocar las teclas de un secreto piano en Sophia, nunca antes encontrado, nunca entonado aquel aleggro sublime?
La melodía mas intensa de todas las antes sentidas.

¿que hubiese sido de Sophia si no hubiera sucumbido una y otra vez a un placer dado por las caricias y el deseo? Necesitar de sentir la sensación más enloquecedora y adictiva.

¿que hubiese sido de Sophia si ya derrotada, ya evaporizada, extasiada y a la vez confusa, no hubiera vuelto a sentir el aliento de sus labios cálidos devolviéndola a la vida y como lentamente y con suavidad sus piezas intentaban buscar la manera de encajar, como se atraían mutuamente para encontrar la manera de fusionarse? Siempre le han devuelto el aliento que han arrancado del resto de su cuerpo.

¿que hubiese sido de Sophia si en el momento de sentirse ya el uno al otro completamente, no se hubieran mirado a los ojos, no se hubieran sentido paralizados por aquella extraña conexión en todas sus celulas, en todas sus terminaciones nerviosas, en todos sus sentidos ocultos bajo la piel? Les propinó un placer enajenador que les ha perseguido desde entonces.

¿que hubiese sido de Sophia si los momentos en que no estuvieron haciendo el amor y conversaron, comieron, se emborracharon, pasearon, contrastaron, se reiron, se explicaron, no se hubiese sentido tan apasionada y especial? Algo que nunca volveran a poder revivir.

¿que hubiese sido de Sophia si horas más tarde su cuerpo no se hubiera descompensado del vertigo sentido, y le pagara con una inesperada muestra de su roja femeneidad, y él en lugar de encontralo algo molesto, enloqueciera, le invadiera una ternura aún más arrolladora y un deseo más grande, que los comenzados a vislumbrar, de hacerla toda suya con su boca y sus manos, todos y cada uno de los rincones? Sólo aconteció una vez más.
Después de aquellos dos días y dos noches, sobre el resto ya no se puede e indagar acerca de "que hubiese sido de...si pudiera cambiarlo".

¿qué hubiese sido de Sophia si él le hubiera abierto sus enormes ojos azules, para querer descubrirla por dentro, y dejarse al fin ver a través de la vida vista desde Sophia?


Nadie sabe ni sabrá nunca que hubiese sido de.





17 octubre 2007

THIRD CONDITIONAL (2)

Hoy es otro de esos dias dignos de nostalgia, porque hoy es la segunda de las tres grandes dudas torturantes del tercer condicional de Sophia, Ya quedan menos, ya sólo una.
Tantas clases de inglés impartidas, de las que las últimas fueron las mejores de su vida, para que las palabras que le resultasen más inquietantes fueran aquellas de algún profesor olvidado que dijo del Third Conditional: Dicese de la estructura utilizada para dar rienda suelta a la acostumbrada imaginación del ser humano adulto de mirar al pasado e indagar acderca de "que hubiese sido de...si pudiera cambiarlo".

¿que hubiese sido de Sophia si no hubiese llegado nunca a aquella segunda cita en el parque, aquel pretendido paseo que fue saboteado por una tormenta de Otoño?

¿que hubiese sido de Sophia si no hubiera acabado sentada frente a él en los reducidos metros cuadrados de un monovolumen?

¿que hubiese sido de Sophia si no hubiese vuelto a escuchar aquella voz para ella melodía, y no hubiera osado a darle opción a dar el sí a una locura?

¿que hubiese sido de si Sophia si no se hubiera dejado mirar tan de cerca por esos ojos azules enormes que se desprendieron de esas gafas, para embriagarla aún más con esa mirada escudriñadora?

¿que hubiese sido de Sophia si no se hubiera dejado arrastrar de nuevo por la tentación de dejarse besar por esos labios pequeñitos y regordetes, que ese día la colmaron de besos, los más dulces, más que la propia miel y que jugaron con su boca de una manera sublime?

¿que hubiese sido de Sophia si no hubiera accedido a colarse en el asiento trasero para dejarse abrazar y acariciar?

¿que hubiese sido de Sophia si no le hubiera hecho caso y no le hubiera dejado cumplir su deseo de empezar a descubrir su extraña sensibilidad como él quería: inmovilizarla y empezar a besarla desde las pestañas, hasta el cuello, los brazos, las manos, los dedos, el desfiladero de entre sus pechos, los pies, sustrayendo su camisa y lamerle el vientre, los pechos, su espalda, y acariciar con timidez con sus dedos bajo el pantalón apretado su sexo terriblemente húmedo y jugar con dulzura y sin insistencia con él? Todo con esos labios que han sido, son y serán su perdición?

¿que hubiese sido de Sophia si no hubiera implorado no querer que fuera allí, así el momento en el que hicieran el amor por primera vez?

¿que hubiese sido de Sophia si no hubiera escuchado un “no lo haré, esperaré” que le resultó más mortificante todavía?

¿que hubiese sido de Sophia si no le hubiera dejado el sabor de boca incertero de haber sentido haber hecho el amor con él a través de su ropa?

¿que hubiese sido de Sophia si horas más tarde no se hubiera dado la vuelta de su viaje progaramado por sentir el temor de que ese podía ser el último día de su estancia en este mundo?
Aún una duda torturante más....la mayor

El resto ya no se hubiera podido cambiar, no hay nada más que celebrar o lamentar.

16 octubre 2007

CAPERUCITA FEROZ

Dicen que es en ese momento fronterizo con la muerte, en el que ves pasar eventos de tu vida entera en un minuto. Aquellos que la han marcado y los que han perfilado ese instante vertiginoso que es el partir desde esta vida hacia el vacio.

Para Feroz fueron.




Aquel punto en que Feroz pasó de ser un cachorro a un ser lobo joven, incansable, insaciable e inquieto.

El día que vio a su primera Caperucita. Tan hermosa, tan delicada, tan suculenta. Feroz, inexperto, dejó que su instinto se apoderará de él. Cómo la embaucó, como la asedió, como la capturó, como la mordió, como la cató, como la paladeó, como la degustó, como le deleitó, como se recreó, como se relamió, como lo percibió, como lo disfrutó.

Ver pasar decenas de Caperucitas, todas y cada una de ellas a su manera tan hermosas, delicadas, suculentas. Mezclarse el instinto cada vez más con la experiencia y el placer del saber actuar. Cómo las embaucó, como las asedió, como las capturó, como las mordió, como las cató, como las paladeó, como las degustó, como le deleitó, como se recreó, como se relamió, como lo percibió, como lo disfrutó.

El día en que a uno de sus hermanos mayores de la camada, le confesó haber descubierto porque había venido a este mundo, cuál era su misión en esta vida: mi misión es embaucar, asediar, capturar, morder, catar, paladear y degustar Caperucitas.

Ver pasar otras decenas más de Caperucitas, todas y cada una de ellas a su manera, tan hermosas, delicadas, suculentas. La experiencia y el placer del saber actuar para complacer sus instintos. Embaucarlas, asediarlas, capturarlas, morderlas, catarlas, paladearlas, degustarlas. Hacerlo de la manera que más le deleitaba, le recreaba, con la que se relamía más extasiado, del modo que más le satisfacía percibirlo, disfrutarlas al máximo.

El día en que decidió retirarse del mundo peligroso y vertiginoso que tanto le fascinaba, el de la captura de Caperucitas, y formar una familia decente.

El dedicar su talento para convivir en paz, convertirse en alguien respetable, y camuflarse entre otros canes en un mundo plagado de presas que ya no eran para él.

El día que presenció el nacimiento de su cachorro, un pequeño Feroz, sano, hermoso que le robó el corazón.

El ver pasar miles de Caperucitas todas y cada una de ellas a su manera tan hermosas, delicadas,
suculentas. El resistir la provocación de embaucarlas, asediarlas, capturarlas, morderlas, catarlas, paladearlas, degustarlas.

El día en que percibió el jugoso aroma de aquella Caperucita que se había detenido frente a su morada. Hermosa, delicada suculenta, a su manera. Ese mismo día en que escuchó su dulce voz que le susurró, cercana, confiada, ingenua, inocente, crédula, candorosa, incauta.

El comenzar a acudir a expensas de todo a su encuentro, a escuchar las atrayentes, seductoras, fascinantes, maravillosas y hechizantes notas de la voz de esa Caperucita y comenzar a percibirla como una de las más hermosas, delicadas y suculentas, a su manera como nunca antes hubiera conocido.

El día en que reparó en que aquella Caperucita parecía era una de las mejores presas con las que hubiera topado, irresistiblemente dispuesta para ser embaucada, asediada, capturada, mordida, catada, paladeada, degustada, deleitada. Figurarse, soñar, obsesionarse en lo que supondría recrease, relamerse, percibir y disfrutar de su sabor, de su fragancia.
El despuntar de los primeros roces, las primeras caricias, marrullerías, agasajos.

El día en que la embaucó, asedió y capturó un primer pedacito. Lo mordió, lo cató, lo paladeó, lo degustó, le deleitó. La recreación obtenida con ello, la delectación en sus fauces relamidas, la percepción de aquella delicia, el disfrute de aquel gozo sin nombre, la suculencia de su sazón.

El encubrir todos los encuentros silenciosos, escondidos, adictivos que se reiteraron una y otra vez en los que ella le permitía recrearse, relamerse, percibirla y disfrutar. El volver a sentir como propia su misión en esta vida, el porqué de encontrarse en este mundo, cuál era su objetivo divino el de embaucar, asediar, capturar, morder, catar, paladear, degustar, deleitarse con, ahora sólo, esa Caperucita perturbadora, provocadora, alteradora.
Aquel mismo día, horas antes. El último encuentro adictivo, encubierto, escondido y silencioso. La sangre inyectada en sus ojos, la saliva inundando sus fauces, la voracidad oprimiendo sus sentidos, la avidez invadiendo su conciencia. El abrir de par en par las fauces y engullirla. Ese momento de sopor, letargo, enajenación y goce absoluto que había supuesto el bocado entero. El más hermoso, el más delicado, el más suculento de todos los obtenidos en su larga caza.

El instante precedente al desaliento sentido ahora, en que sus entrañas de repente comenzaron a revolverse, en que un dolor agudo penetró todas sus cavidades, en que un punzamiento paralizó sus extremidades, en que sintió esa incisión mortífera desde sus vísceras hacía el exterior, en que las fuerzas le abandonaron y se comenzó a sentir derrotado por la vida, abandonado, ligero, incorpóreo, tan leve como un suspiro.

Desde ese momento fronterizo con la muerte, viendo pasar eventos de su vida entera en apenas un minuto, aquellos que le habían marcado, y los que estaban perfilando ese instante vertiginoso que es el partir desde esta vida hacia el vacio, pudo escuchar la atrayente, seductora, fascinante, maravillosa y hechizante voz de su Caperucita. La más hermosa, delicada y suculenta que jamás hubiera devorado.
-Gracias amor mío, has sido el lobo al que embaucar, asediar, sentir el placer de sus mordeduras, de su manera de catar mi piel, de paladearme, de degustarme, de deleitarse conmigo con el que más me he recreado, me he relamido, al que he percibido y he disfrutado como ninguno-
Y acercando sus labios a su hocico, señalado por la mueca torcida de la expiración, consumir su último hálito en un dulce beso, atestiguado con un susurro melancólico:

- Mi vida, debieras haber pensado que los cuentos también han cambiado-


11 octubre 2007

THIRD CONDITIONAL (1)

Hoy es dia digno de nostalgia, porque hoy es la primera de las tres grandes dudas del tercer condicional de Sophia.
Tantas clases de inglés impartidas, de las que las últimas fueron las mejores de su vida, para que las palabras que le resultasen más inquietantes fueran aquellas de algún profesor olvidado que dijo del Third Conditional: Dicese de la estructura utilizada para dar rienda suelta a la acostumbrada imaginación del ser humano adulto de mirar al pasado e indagar acderca de "que hubiese sido de...si pudiera cambiarlo".

¿que hubiese sido de Sophia si no hubiese llegado nunca a aquella cita, aquel paseo por un parque en el que le explicó los orígenes de la mujer llamada Sophia que conoció un poco más aquel día?

¿que hubiese sido de Sophia si hubiese escogido otro banco en el que sentarse desde el que no se hubieran sentido tan tremendamente cercanos?


¿que hubiese sido de Sophia si le hubieran hablado de otro agujero, no aquel en el que lanzarse juntos?

¿que hubiese sido de si Sophia si no se hubiera dejado mirar tan de cerca por esos ojos azules enormes que se escondían tras unas gafas, porque eran demasiado grandes y saltones?

¿que hubiese sido de Sophia si no hubiera cedido a probar esos labios pequeñitos y regordetes, que saben dar besos más dulces que la propia miel y que les encanta jugar saboreando muñequitos de goma como ella de arriba abajo, esos que han sido, son y serán su perdición?

Aún quedan dos dudas torturantes más....


El resto ya no se hubiera podido cambiar, no hay nada más que celebrar o lamentar.