Sophia no se ha marchadoSophia está en obras
pero acabarán pronto
volverá triste
volverá extraña
volverá diferente
volverá algo vacía
pero volverá
¿Qué eSe imperará?
No lo sé
Ya se verá
La batalla más difícil es la que tengo todos los días conmigo misma
No saber donde te vas cuando me abandonas, pero escucho a las mareas decir que ya debes haberte marchado, para poder ser yo quien lo repita de alguna manera y me convenza de ello. Mis manos sobre el teclado de este maldito ordenador, esperando deseosa el recibir una palabra tuya, el saber que todo está bien, que tu corazón está bien, no como el mío. Tal vez me duerma bajo mi abrigo y espere en tu puerta hasta que vuelvas a mi, a este cuerpo que desearía fuera tu hogar. No soy capaz de encontrar esa excusa que me aleje de tí. Porque comparto contigo mi pesar, ese grito desagarrado de angustia que emana de mis entrañas, porque sé que los dos, siendo los seres más desacertados de este mundo, hemos hecho de esta noche algo maraviloso, todo maravilloso aunque haya sido sólo por una noche.
Estoy pensando en cuando me buscas y me encuentras
Espero perdones haya hecho esto. Pero he creído que era un regalo para otros el poder mostrar un pedacito de esa filosofía de la vida que te hace ser tan especial, que remueve mis entrañas, que hoy lo están más que ayer pero menos que mañana.
Hay una serie de "dichas" que llenan mis rincones y propinan empujones a mi vida para que tire adelante...Y esta semana ha sido una semana cargada de caos, y yo que creía que la solución estaba tan cerca....

La noche anterior había decidido que ese día sin trabajo, ese día de relax debía ser un día bien aprovechado. Romper el estrés diario, dormir hasta que mi cuerpo dijera basta y hacer durante todo aquel día en voluntaria y desacostumbrada soledad lo que me placiera.

Soy tremendamente fetichista: guardo cosas y más cosas, y unas cuantas más. De las más absurdas, de las más insignificantes, porque todas llevan la marca de un día, de un momento, de una frase, de un alguien, de una sensación, de un sentimiento, de un olor… un paquete vacío de tabaco, una flor seca, trocitos de mar, un papel, un boligrafo que no funciona, miles de peluches en un baúl de mimbre. A veces me obligo a deshacerme de algunas y es realmente traumático, creo que encuentro vida en las cosas inertes. Y desde que escribo el fetichismo es aún más: guardo todos los ficheros que creo, todos los mails que dedico…son pequeñas creaciones por y para y soy incapaz de deshacerme de ellas.
Desde que aprendí a hablar hablo sola, y me considero mi mejor conversadora. Nadie sabe darme la contraria tan bien como yo misma, nadie me rebate tanto, nadie me hace ver tanto el abanico que hay detrás de las cosas como yo misma. Siempre busco que desde fuera me digan cosas sobre las que no he pensado. Casi nunca lo consiguen. Recuerdo un día cuando era una adolescente, aún vivía en casa de mis padres, y caminaba a punto de llegar a cenar. Andaba sumida en mis discusiones conmigo misma, cuando me percaté de que venía alguien de frente, un hombre, y me dije a mi misma: -Callate, pensará que estás loca- Nos cruzamos ambos en silencio. En el momento en que nuestras espaldas se dieron la cara le escuché….Continuaba la conversación que estaba teniendo consigo mismo antes de percatarse de mi presencia. Yo y yo misma nos reímos en voz alta y continuamos nuestra conversación: -Lo ves Sophia, o todo el mundo está loco, o todos somos parte de lo mismo-
Soy torpe, pero cada vez menos. De pequeña mi madre me apuntó a piscina. Tengo mi propia teoría: era el único deporte en el que no me podía caer desde ningún sitio. Mi madre se gastaba un dineral en leotardos. Pero en el amor me doblo y contorsiono de manera insólita. Sorprendentemente hoy por hoy practico deporte. Desde hace cuatro años increíblemente me he viciado a ello. Sólo encuentro cosas positivas al respecto: cuando me expando a pesar de estar “jamona” (no lo digo yo, lo dicen…), estoy dura y moldeada. Cuando menguo parezco un músculo andante. Hoy por hoy tengo hasta tabletas de chocolate! Aunque sólo hago deportes de musculación., en los que te hacen saltar y seguir el ritmo soy un desastre.
He adquirido conciencia de cisne, me ha costado, pero ya lo sé, soy un cisne cubista. Una noche un patito feo se acostó, y a la mañana siguiente un cisne amaneció, aunque no un cisne blaco inmaculado, sino un cisne de aquellos negros….es por el color de mi piel, mis cabellos, mis ojos… Al principio no reconocía el reflejo de la imagen que veía, y eso que me había pasado la vida mirándome a todos los reflejos encontrados de mi misma. Pero a día de hoy me miro y veo una mujer no de una belleza corriente, sin discusión y unánime, hay gente a la que le gusto y otra que no me encuentra nada fuera de lo normal. Mi belleza es extraña, diría que algo dura y de origen realmente desconocido. Todo en mi es imperfecto, o demasiado grande, o demasiado largo, pero conjuntado ha conseguido crear armonía. Pero la belleza por fuera no es nada sin algo por dentro.
Me he tragado un imán. Para mi las personas nos movemos a base de vibraciones, hay personas que nos atraen como imanes y otras que nos producen rechazo, sin más, a veces sin un motivo aparente. Soy consciente de que después de nueve u once años de relación con una persona que pensé había desmagnetizado mi imán, en realidad no lo hizo. Lo cargó hasta los topes, lo moldeó, le enseñó a ser imán, pero lo escondía, lo enjaulaba, en el fondo ahora sé porque lo hacía. Pero cuando Sophia batió las alas y encontró un remanso de paz, su imán comenzó a magnetizar a su alrededor. Soy persona de mucho querer, quiero a unas cuantas personas, y lo hago con auténtica devoción, pero a la par cada día más me estoy dando cuenta de la capacidad de atraer, de hacer vibrar a los demás. Hay gente que me adora. En cuestión de muy poco tiempo he escuchado una misma frase de bocas muy diferentes: nos tenemos que encontrar en otra vida y en ella serás mía.
Nada me sacia, siempre soy un lobo hambriento. Y en la boca todo me sabe a poco. Tenaz, persistente, siempre quiero más, más y un poco más. Si me caigo me vuelvo a levantar y vuelvo a por eso, a por un poco más. Con ocho cosas me he quedado corta….¿alguien me propone ocho más?
Supongo que de aquí a un tiempo....
Hay mil maneras de amar
mis papilas gustativas una sensibilidad inaudita
y mi nariz una receptividad abrumadura.Está por ver.
XYE entró en esa vida por inercia, por cotidianedad, por obligación. Tantas horas inevitables a su lado hacen crecer el cariño y la ternura inusual, pero apacible y llevable. El tiempo solidifica, como el hueso de un dedo injertado en una de las manos, sobre el que crece la piel, sin el que entender el contar hasta diez, porque desde entonces la vida cuenta hasta once.
Como un espejo, compañero fiel de una imagen cada día, amigo sin condiciones, vivir los días para cuidar el uno del otro, para amenizar las estancias en la rutina. Ese hermano mayor que un día decidió convertirse en un extraño volvió encarnado en él. Una mirada, una mueca, un gesto, un suspiro bastan. Tantos inviernos dejan huella, aunque poco cruel, huella tan dulce, desde la que poderse ver ese enorme corazón, noble y luchador como ninguno, que le impregna de tanta hermosura, envidiable para cualquiera. Perder su acostumbrada compañía cada día es el golpe más doloroso que se ha atestado en el centro de un corazón maltrecho de tantas emociones internas que se parece empeñada en vivir. ¿Cómo quieres que te diga que sin ti siento que me hundo Sophia? Y como quieres que te haga entender que tras esta sonrisa, esta ironía yo siento lo mismo. Me levanto, me alejo de ti, has conseguido que vuelva a querer llorar escondida en un rincón.
¿Será él ese hombre que le perseguirá a lo largo y ancho de la línea del corazón de esas manos?
En ese momento sentir por dentro el ser capaz de hacer todo lo posible por no perder su tan apreciado aliento.
Está por ver.
XYB se descubrió un día como un complemento a la espiritualidad. Nunca un gurú ni guía hasta que conocerle. Él le bautizó: Sophia. Él le definió: poema asonante a golpes por la vida, y recientemente poeta de almas. Gracias, gracias por verla de esa manera tan bella. Su sola presencia ha inundado las risas atronadoras cada día, la barbarie de los juegos de niños reideados para adultos. La complicidad de quienes sabiamente no han querido ni han sabido perder lo que les ha llevado a ser hombre o ser mujer.
Dos almas complementarias que se han buscado para carcajear, para volver a retozar, travesear y corretear entre las grises sombras de la madurez. Nunca reír de una manera tan salvaje como a su lado, y saber que nadie conseguirá hacer vibrar jamás de ese modo sus cuerdas vocales, su pecho, sus pulmones y su corazón. Nunca esa niña encerrada en un cuerpo de mujer ha disfrutado tanto como a su lado.
Y detrás de tanta incomprendida, por tantos, mutua livianedad se esconde una fuente de agua fresca, agua de conocimiento para quien sabe ver, de entender, de comprender, de saber ver la vida y la energía que se mueve cada día, que hace rotar a todos sobre un propio eje, rotar alrededor del eje de la vida, de este mundo difícil plagado de otras tantas vidas. Consejero de esa parte de unamisma que siempre se prefiere no escuchar.
¿Será él esa alma gemela que se entrelazará a lo largo del camino trazado por la línea del corazón de esas manos?
Sentir que se necesita mucho más de su sabio saber.
Está por ver.
XYD se disparó de repente, sin preaviso, a quemarropa como el deseo más omnipresente y omnipotente de todos los deseos que han estallado dentro de si, más mucho más que los que le persiguieron durante tanto tiempo en el pasado. Nunca tener tanta fe en una filosofía, la del amor, nunca antes haber escuchado de una manera tan clara los aullidos de unas vísceras.
Clamores sustentados de la nada que pregonan todo aquello que saben, sin fundamento alguno, pudiera llegar ser a su lado, pudiera crecer. ¿Por qué no creces tú sola Sophia? No necesitas a nadie para hacerlo. No, no lo necesito pero es la manera como siento esta vida, no eres capaz de entenderlo. No te culpo, ni yo misma logro hacerlo, soy amante de almas complejas. Y es que si esos círculos concéntricos sienten tantas certezas, que no puede hacer otra cosa más que creerles y escucharles. No admitir el poder estar tan equivocada. Lamentos, estallan lamentos, la desdicha de saber lo que nunca podrá ser. Pensar en él, soñarlo a él, imaginarle a él, dedicarle todos los pensamientos, todos los movimientos, todos los pasos que anduvieron esos pies. Los engranajes de todo un corazón laten por él. Y enojarse. Y extasíarse. Y agotarse. Y inspirarse.
La pasión, redirigir la pasión de Sophia, que siempre ha sido pura psiqué, y siempre lo será, que él sabe tocar hasta enloquecer, ¿o vuelvo a ser ella quien desea que lo haga? Sentir tanta lujuria desatada, tanta llama, tanto calor tanta temeridad, tanta irracionalidad. Pero a la vez una pasión trubada por el compás de un llanto gutural provocado por el dolor y la tortura que provoca un placer anhelado pero dosificado, lo intensifica. La indisponibilidad contra la insaciabilidad.
El amor, esa capacidad de amar sin límite, sin frontera que tiene cabida en unas cada vez más pequeñas cavidades. Comprender el sentido del sinsentido de estar dispuesta a darlo todo, lo que se es, lo que no se es, lo poco que se tiene, lo mucho que se pierde, el asumir unos contextos, unas realidades y apremiantes sólo por una cosa, sólo por amor. Qué absurdo, pero que abrumador.
Siempre escoger los momentos en los que la voracidad es culminante para fallar, cuando de sobras sabe que Sophia es un artefacto de alto mantenimiento. Y volverla a descuidar cuando más lo necesita y herirla terriblemente. Pero no hundirla, porqué ahí está Sophia, ese muñeco de goma que ha sido capaz siempre de comprender las profundidades del ajeno. Y aprender de ello.
¿Será él aquel quien le perseguirá, esa alma gemela que se entrelazará a lo largo y ancho del camino de la línea del corazón de esas manos? Sentir de un corazón una no resignación, un negar el perder tanta inspiración. Aunque la inspiración tenga un precio.
Está por ver.Y cuando los 30 momentos abandonan sin remedio para partir hacia los 31, abruma sin tregua la conciencia de que hay un lugar para cada cosa, y una cosa para ocupar cada lugar. ¿Determinismo?
Y cuando los 30 momentos ya se han esfumado, la intriga del conocimiento de que aún se traza la línea del corazón de unas manos. ¿Responsabilidad?
Y cuando los 30 momentos ya son historia, el asalto sin amnistía del peso de la ignorancia, al no saber cual es el lugar a ocupar en esta vida y cual el de esas essses que son y siempre serán, porque persistirán para que sigan siendo Xs e Yes de Sophia.

Felicidades Sophia en el día de tu 31 cumpleaños: dos cinco cero cinco
D+E+B+T= ¿cuando adquiriste esta deuda con tu corazón?
¿Has soñado alguna vez con volar?
Dedicado a un chiquinino a quien quiero felicitar ya que hoy cumple añitos, hecho del aire como una misma, quien tampoco deja de soñar con catar el sabor de la tierra.
SOÑASTE....DORMIDO